Bienvenidos de nuevo a esta columna en la que busco presentar los 5 aspectos positivos y negativos de los PPV de WWE, en este caso Roadblock: End of the Line. Este fue el último PPV del año para Raw y también cerró el calendario 2016 en WWE. En mi opinión fue un evento regular, que resumió lo que ha sido la marca roja desde el draft y por tanto expuso sus fallos.
Empecemos con lo mejor y lo peor de Roadblock: End of the Line:

LO PEOR

5- Sami vs. Strowman

El encuentro no fue del todo malo, tuvo lógica y ambos competidores salieron bien librados al final. Sin embargo, un squash de 10 minutos no es la lucha más entretenida que se pueda ofrecer. Sami es un gran underdog y Strowman el mejor monstruo en años, pero los primeros 7 minutos fueron sumamente repetitivos. La aparición de Mick Foley quemó algo de tiempo, pero también cortó notoriamente el ritmo. Además, ganar una lucha por durar 10 minutos es como recibir el premio de participación de The Miz.

4- Un cartel poco atractivo

Cuando la audiencia está ocupada con las vacaciones y fiestas navideñas, WWE debería lanzarse con un cartel imperdible, que los obligue a ver el evento. Sin embargo, y como muchos aficionados han señalado, Roadblock fue básicamente un Raw, pero en domingo. La mayoría de las luchas ya se habían visto en múltiples ocasiones, y los pocos encuentros inéditos no fueron suficientemente atractivos.

3- Big Cass vs. Rusev

Aunque es posible que Vince McMahon estuviera entusiasmado con esta lucha, lo cierto es que el kickoff dejó mucho que desear. Por primera vez, Rusev y Big Cass se encontraron en el ring y no pasó mucho. El neoyorquino dominó pero la estrategia de los esposos triunfó, todo en menos de cinco minutos. Esta noche habrá una revancha en Raw, y con suerte ambos atletas pasarán a otras rivalidades.

2-Los cruceros siguen sin conectar

A pesar de la entretenida dinámica de su triple amenaza, del carisma natural de Rich Swann y de la buena labor de rudo de Brian Kendrick, al público sigue interesándole poco lo que ocurra con la división de peso crucero. Las reacciones fueron absolutamente inexistentes, lo cual es preocupante y pone en riesgo a la división. Sólo la llegada de Neville, de la que hablaré más adelante, animó al público, quienes le agradecieron por haberlos despertado.

1- Lo mismo de siempre

No se trata sólo de que las luchas en el cartel ya se hayan visto, como había mencionado, sino que todo lo que ocurre en Raw es sumamente repetitivo, al punto del cansancio. Sasha Banks gana el título en Raw para perderlo en el siguiente PPV; si un campeón rompe un récord, perderá el título en el siguiente PPV; Kevin Owens retiene gracias a Chris Jericho, quien nunca ha dejado de ser su amigo; si Roman Reigns y Seth Rollins se encuentran, hay powerbomb sobre la mesa de comentarios, y así sigue. Probablemente el show rojo presente esta noche otro show similar, y mientras que tras TLC soplan vientos de cambio en SmackDown, Raw parece atrapado en una monotonía de la que no se ve una salida cercana.

LO MEJOR

5- Neville renovado

Adrian Neville fue, en mi opinión, por encima de Finn Bálor, el mejor Campeón NXT. Sin embargo, sin nombre de pila y con capa de superhéroe, perdió relevancia rápidamente en el elenco principal. Ahora, el Hombre que la Gravedad Olvidó regresa renovado y con la función de elevar a la división de cruceros. Es la primera vez que lo vemos como rudo en WWE, y con base en su ataque de Roadblock, podemos predecir que funcionará muy bien en este papel.

4- Seth Rollins vs. Chris Jericho

A pesar de que ya habíamos visto varias veces esta lucha en los últimos meses, el último encuentro entre estos grandes atletas tuvo gran calidad. Siendo dos de los mejores en el mundo, Rollins y Jericho presentaron una lucha dinámica y entretenida, combinando la técnica con sus maniobras aéreas y su capacidad para contar historias. Más tarde se revelaría que esta lucha no era más que parte de un plan, por lo que la derrota de Y2J deja el camino abierto para Rollins, pero permite que el canadiense siga siendo “parte” del Campeonato Universal WWE.

3- Nuevos vientos en la división de parejas

Tras 483 días, finalmente hay nuevos soberanos en la división de equipos de la marca roja. El largo reinado de The New Day finalizó apenas unos días después de que rompieran el récord histórico, dando paso a Sheamus y Cesaro, quienes podrían encontrar por fin su lugar dentro del elenco. La pareja de europeos ha progresado mucho en poco tiempo y el hecho de que uno de ellos sea rudo y el otro técnico borra los límites para sus posibles retadores. Después de su revancha con The New Day, la división de parejas podría refrescarse, lo que beneficiaría a muchos de los equipos que han perdido credibilidad.

2- Kevin Owens vs. Roman Reigns

Con lo que parecía ser un resultado predecible, el estelar de Roadblock no generaba mucha expectativa. Sin embargo, Kevin Owens y Roman Reigns nos dieron un combate entretenido con un final que prolonga esta rivalidad. El canadiense volvió a dar muestras de su gran talento en el ring, y con la llegada de Jericho confirmó que juntos son unos de los actos más entretenidos del momento. Mientras tanto, Reigns se acopló al ritmo y también fue partícipe del satisfactorio resultado final. Que el samoano se quedara sin el oro es el mejor resultado posible, no porque este autor tenga nada en su contra, sino porque una victoria de Reigns no hubiera beneficiado a nadie, ni siquiera a él mismo. Tras la lucha, vimos otro recordatorio de The Shield, cada vez más comunes y, por tanto, menos especiales. Aunque la acción en el ring fue buena, esta lucha dejó en evidencia los dos grandes problemas del reinado de Owens, el exceso de polémica en sus finales y la manera como siempre alguien le roba la atención.

1- Mujeres de acero

Tras cambiar la manera en que la lucha libre es percibida dentro de WWE, Sasha Banks y Charlotte Flair dieron fin a su rivalidad en una lucha Iron Man sin clausula de revancha. Aún cuando poder realizar un programa de cinco meses es una fortuna que pocos rivales reciben, el largo historial de estas dos mujeres dificultó que pudieran innovar en este encuentro. Aun así, las luchadoras se esforzaron por contar una historia en el ring, donde ninguna dio su brazo a torcer en los primeros 20 minutos. Luego, Charlotte destrozaba el cuerpo de Sasha, mientras esta compensaba caídas a fuerza de voluntad. La muerte súbita le añadió aún más emoción a los minutos finales, que vieron a La Reina mantener su invicto individual en PPV. Los cierto es que Charlotte y Sasha pusieron su corazón en esta lucha, como en las anteriores, y brindaron un encuentro que sienta precedentes sobre el potencial de la lucha femenil. Ahora que su rivalidad ha terminado, es difícil no calificarla como la más importante del año, y aunque los constantes cambios titulares no fueron del agrado de muchos, el panorama general de la división es mucho más favorable gracias a su trabajo.
Gracias por detenerse a leer, recuerden que esta es mi opinión personal y que pueden dejar la suya en los comentarios.
Credits : SLuchas